Eres una oración contestada

“Llora Eve, no te disculpes por llorar, porque es lo único que podes hacer cuando sentís la gracia de Dios sobre tu vida de esa manera”

Esas fueron las palabras de mi hermano hace un par de horas mientras veníamos juntos en el carro de camino a la casa al salir de mi nuevo trabajo.

Te comparto mi agenda de este día:

9:00 a.m.: Llego a mi nuevo lugar de trabajo y me recibe mi jefa (probablemente una de las personas más llenas de amor que he conocido hasta hoy) me saluda con un “Buenos días, ‘Evy’, te quiero muchísimo, es una bendición que estés aquí con nosotros”.

9:15 a.m.: Me siento a la mesa con mis nuevos jefes a tomar mi café ultra favorito mientras les cuento del sermón que escuché la noche anterior. Compartimos historias y un poco de lo que Dios ha estado haciendo en nuestras vidas.

9:30 a.m.: ¡A trabajar!

11:30 a.m.: “Evy, deja todo lo que estás haciendo y ven a orar con nosotros”.

12:30 p.m.: “La mesa está servida, es una bendición poder compartir esta comida contigo”

12:35 p.m.: Entra una amiga de mis jefes, me presento y me dice

“Eres una oración contestada, mucho gusto, hemos orado por ti durante meses”.

1:00 p.m.: A seguir trabajando

2:00 p.m.: Sigo trabajando, en shock, porque no puedo creer que todo esto sea real.

5:00 p.m.: Regresa su amiga, una mujer de 85 AÑOS, que fue llamada por Dios a servir en El Salvador hace 37 años, me cuenta un poco del sueño que Dios puso en sus manos el cual sigue construyendo. ¿Ya te mencioné que tiene 85 años? (sigo en shock)… Oramos juntas.

5:30 p.m.: Hora de salida, mis jefes me invitan a almorzar al siguiente día con ellos junto a la señora que cocina, el señor jardinero, el carpintero y la persona encargada de cuidar la casa.

“Evy, eres una bendición para nosotros, gracias por estar aquí, te queremos muchísimo”.

Cuando algo viene de Dios todo encaja y sin duda sus planes son infinitamente mejores que los nuestros, yo nunca me hubiera imaginado un día de trabajo así. Una vida junto a Él es mejor que cualquier película o cuento de hadas, pensar que cada uno de nosotros somos oraciones contestadas y tener esa certeza que Dios nos lleva a un lugar en específico para usarnos, es un regalo invaluable. TODO es por Gracia. Aunque se vengan días difíciles y de frustración (como en todo trabajo). Me llevo este día como recordatorio de la gracia de Dios y su inexplicable amor hacia mí.

¿Sabes que es lo más increíble de todo esto? Después de cientos de curriculums enviados, el lugar adonde ahora estoy, es el único lugar al cual no envié nada. No se cuanto tiempo voy a estar trabajando ahí, pero lo que se es que se vienen días retadores, de pruebas y de sorpresas, pero descanso en Él, porque se que estoy adonde tengo que estar. Sin duda alguna.

Estos 11 meses no han sido meses de espera, si no que de preparación y de esperanza. Dios ha estado trabajando en mi corazón como nunca antes y puedo decir que soy un testimonio vivo de Sus infinitas promesas.

Creo que se viene una ola de inspiración y nuevas historias para compartirte.

¡Gracias por orar conmigo!

P.D. ¡Pronto te comparto mi proyecto personal! #comingsoon

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